Esta es una sección de la página "La Cultura Jurídica" si quieres ir a la página principal: clica aquí.

lunes, 22 de octubre de 2012

La música y los derechos humanos





La profesora Alba Sanfeliu, investigadora de la Escola de Cultura de Paz del programa Música, Artes y Paz, con la colaboración del programa de Derechos Humanos de la Escola de Cultura de Pau ha preparado un documento con el título: La música y los derechos humanos, en el cual se intenta responder a la pregunta de "¿Cuál ha sido el papel que ha jugado la música para 'tocar' el tema de los Derechos Humanos?" Un delicioso análisis de cómo la cultura popular y sobre todo la música miró los cambios hisóricos del periodo en el que surgieron los derechos humanos como idea y como proyecto. Constituye este documento una verdadera "banda sonora" para los derechos humanos, pues son muchísimas las obras musicales cuyo tema son los derechos humanos que uno nunca lo hubiera imaginado:
 
 

miércoles, 4 de abril de 2012

La damnation de Faust: Los “pactos jurídicos” con el Diablo


La Revista Pro Ópera año XX, número 2 (marzo-abril 2012) publica un artículo de Alejandro Anaya y Gonzalo Uribarri sobre "Fausto" y el derecho, sobre todo en las adaptaciones que tuvo la obra de Goethe en la ópera, principalmente la de Berlioz. Posteriormente de analiza la posible nulidad del contrato y finalmente la participación del demonio como demandado en algunos juicios en la historia.

El artículo puede leerse completo en la siguiente liga:

lunes, 3 de enero de 2011

Proopera publica artículos sobre Ópera y Justicia



Gonzalo Uribarri Carpintero y Alejandro Anaya Huertas, están publicando desde el año pasado en la Revista ProÓpera diversos artículos analizando óperas donde existen pasajes que se relacionan con el derecho, sus interesantes enfoques han llamado la atención de los conocedores de este género musical pues si bien la ópera por excelencia es un género que resalta las pasiones humanas pocas veces suele destacarse el ámbito jurídico que se mezcla con un sinfín de cuestiones propias de lo humano. Enhorabuena a los autores.

Para quien esté interesado en seguir esta publicación ver los siguientes artículos:

Cavalleria Rusticana: Amor, Adulterio y Duelo Mortal (enero-febrero, 2011)

Pagliacci, de la commedia dell'arte al homicidio (noviembre-diciembre, 2010)

Gianni Schicchi de Giacomo Puccini (mayo-junio, 2010)

jueves, 23 de septiembre de 2010

Los Sonidos del Derecho. El Jazz como concepto, historia y discriminación (Una mirada gráfica y tonal al Derecho)



Es un lugar común, que cuando se habla de jazz, involuntariamente nos venga a la cabeza la idea de un tipo de música aburrida o sin sentido como muchos la han tildado, de este modo podemos escuchar frases como las siguientes ¡es una música de locos o para locos!, ¡no tiene sentido!, ¡bah las piezas se tocan como van saliendo, hasta yo puedo hacerlo!, ¡es aburrida y densa!, ¡hay que estar muy preparado para escucharlo!, pero lo cierto es que tal vez, este prejuicios obedecen a la falta de percepción, pues es posible decir, que el jazz es un fenómeno más cercano a un concepto tonal, una forma de interpretación dinámica, o un tipo de metalenguaje, que en principio sólo puede ser entendida por quien toca jazz. Con el derecho pasa algo similar, pues más que ubicarse entre las notas de cualquier “stándard” , se sitúa en un nivel de interpretación, que en principio, sólo sus exegetas e interlocutores, los juristas, son capaces de percibir, pareciera que el derecho permaneciera mudo escucha y testigo de los acontecimientos de la historia, y a pesar de que se ha debatido largamente sobre que trata el derecho o cómo se entiende el derecho, lo cierto es que nunca se ha preguntado ¿cómo suena el derecho? a fin de poder logra otra definición de éste por medio de los sonidos, más actual y a la vez un poco más apegada a la línea tempórica posmoderna.

Dentro de este articulo se pretende abordar por medio del jazz, la música y sus derivados la forma de concepción actual del derecho, al estudiar la línea histórica mundial, tomando como puntos de partida los hechos y situaciones jurídicas de interés a fin de brindar una nueva opinión pocas veces escuchada.

jueves, 8 de julio de 2010

La Paloma: una canción hace historia




Una canción ha conquistado el mundo. Existen miles de grabaciones, se canta desde hace 150 años en todo tipo de acontecimiento, desde casamientos, pasando por la política hasta entierros: La Paloma.

Es la canción más interpretada del mundo. En Tanzanía es la canción que alegra los casamientos, en Rumania acompaña el lamento en los entierros y en Alemania es la canción de las fiestas. Los lectores del diario alemán de masas Bild la eligieron en 2003 como el "hit del siglo".

Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: Un vinilo con La Paloma.Un documental alemán que se estrenará el 26 de junio, en un principio en tres idiomas, alemán, inglés y español, sigue las huellas que la melodía ha dejado en todo el mundo. El filme, de una hora y media de duración, muestra interpretaciones de La Paloma pespuntada con todo tipo de ritmo, desde la clásica habanera, pasando por el tango hasta una versión pop de Elvis Presley.

Ya antes de la salida de la película a carteleras se ha publicado en Alemania un libro con cuatro CD y se prepara una colección de grabaciones que abarcará muchos más. La Paloma está hoy más que nunca en boca y en los oídos de todos.

La Paloma global

La Paloma se adelantó a la globalización, en una era en la todavía faltaba más de un siglo para la irrupción de Internet. Según los estudiosos, la canción fue compuesta y escrita alrededor de 1860, si bien no existe unanimidad con respecto a la fecha exacta, por el músico español Sebastián de Iradier y Salaverri, nacido el 20 de enero de 1809 en Lanciego, Álava y muerto en 1865 en Vitoria.

Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: Freddy Quinn cantando "La Paloma" en Zúrich.Iradier comenzó su carrera musical en Madrid, donde colaboró con diferentes zarzuelas. La vida lo llevaría más tarde a París, donde fue profesor de canto de la emperatriz Eugenia de Montijo, condesa de Teba, esposa de Napoléon III. Luego de una visita a La Habana compuso la canción que lo inmortalizaría: La Paloma. La melodía de inmediato corrió como reguero de pólvora. En muchos países, partiendo de México y España, pasando por Hawaii, hasta Alemania, Rumania e incluso Zanzibar, la canción tiene hoy estatus de melodía tradicional.

¿Por qué mueve a tantos seres humanos de las más diferentes culturas a derramar lágrimas? Seguramente una de las claves es la combinación de su melodía sencilla y pegadiza, pero sumamente original, con temas universales como la separación, la soledad, el amor y la muerte.

Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: Carátula del libro "La Paloma", que se acaba de editar en Alemania.El nuevo documental alemán, con el título, cómo podía ser de otra manera, de "La Paloma, intenta desvelar el secreto de la canción. En el filme se llega a la conclusión que otra de las claves de su irresistible éxito es su capacidad de adaptación. La Paloma siempre va bien. En Hamburgo se cree que es una canción marinera y se la toca en casamientos. Justamente en esa ciudad portuaria, La Paloma marcó un récord mundial que le valió una entrada en el Libro Guinness de los Récords: el coro más grande del mundo, compuesto por 88.600 personas, la cantó allí el 9 de mayo de 2004.

Entre los cantantes famosos que han interpretado La Paloma se cuentan Joan Baez, Maria Callas, Bing Crosby, Julio Iglesias, James Last, Dean Martin, Mireille Mathieu, Nana Mouskouri, Charlie Parker, Luciano Pavarotti, Pérez Prado & su orquesta, Elvis Presley (con el nombre "No More"), Caterina Valente, Billy Vaughn y Harry Belafonte.

El libro "La Paloma" acaba de ser editado en Hamburgo, por la editorial Marebuchverlag y contiene textos de diversos músicos alemanes, 120 fotos a color y una discografía comentada de La Paloma en versiones clásicas, de jazz, pop, rock y música popular.


Letra de La Paloma (public domain)

Cuando salí de la Habana
¡Válgame Dios!
Nadie me ha visto salir
Si no fui yo.
Y una linda Guachinanga
S'allá voy yo,
Que se vino tras de mí,
Que sí señor.
Refrán:
Si a tu ventana llega
Una paloma,
Trátala con cariño
Que es mi persona.
Cuéntale tus amores,
Bien de mi vida,
Corónala de flores
Que es cosa mía.
Ay! Fadila que sí!
Ay! que dame tu amor!
Ay! que ven te conmigo,
Chinita, adonde vivo yo!
2. El día nos casemos
¡Válgame Dios!
En la semana que hay ir
Me hace reír
Desde la Iglesia juntitos,
Que sí señor,
Nos iremos a dormir,
Allá voy yo.
(Refrán)
3. Cuando el curita nos eche
La bendición
En la Iglesia Catedral
Allá voy yo
Yo te daré la manita
Con mucho amor
Y el cura dos hisopazos
Que sí señor
(Refrán)
4. Cuando haya pasado tiempo
¡Válgame Dios!
De que estemos casaditos
Pues sí señor,
Lo menos tendremos siete
¡Y qué furor!
O quince guachinanguitos
Allá voy yo.

Eventos notables


"La Paloma" era una de las canciones favoritas del Emperador Maximiliano I de México, y al mismo tiempo los revolucionarios mexicanos también la tocaban y la popularizaron. Cuenta la leyenda, popularizada por la película Juárez, que Maximiliano pidió que tocaran la canción antes de su ejecución.

Como consecuencia, dado que el emperador Maximiliano era un Habsburgo, las naves de la flota naval de la Marina austro-húngara nunca tocarían la canción.

Las primeras traducciones aparecieron ya por el año 1865 en Francia y Alemania.

Una de las primeras grabaciones corresponde a la formación musical de Guardia Republicana de Francia en 1899.

La introducción de la guitarra hawaiana ayudó a aumentar la popularidad de "La Paloma".

Se han creado diferentes letras en muchos idiomas. El título inglés "No More" fue popularizado por Elvis Presley.

La Paloma ha sido interpretada por músicos de diversos géneros incluyendo ópera, pop, jazz, rock, bandas militares y música folk.

La canción entró en el Libro Guinness de los récords por haber sido cantada por el coro más grande del mundo, 88600 personas, en Hamburgo el 9 de mayo de 2004.
Escuchar canción.

martes, 8 de junio de 2010

Música, tradición y culturas



En un viaje por el sur conocí a este maginífico grupo de jóvenes, tocaban en el teatro principal de San Cristobal, un esfuerzo por acercar su cosmovisión y sus elementos musicales a todo aquél interesado en la cultura tzotzil, aunque la experiencia la han extendido a otras culturas, por lo que podemos hablar en toda la extensión de la palabra de una experiencia multicultural. También a través de la música pueden transmitirse elementos conceptuales que explican como una cultura entiende su entorno, como se entiende a si misma como comunidad.  Su forma de organización sociopolítica es un sistema de cargos o jerarquía cívico-religiosa. Los tzotziles no se consideran como una cultural unívoca, una forma en la que ellos mismos se identifican es a partir del gentilicio del santo patrón de la comunidad, la celebración de ciertas fiestas y rituales específicos para cada uno de ellos y el uso de su dialecto distintivo; aunque el elemento más notorio de identidad entre los integrantes de los diversos municipios tzotziles es el vestido propio de cada uno que además cobra una importancia ritual y social. El lenguaje es un componente importantísimo de su cultura definida como batz´i k´op / bats´il k´op (lengua verdadera) elemento que define al ser humano y lo hace civilizado -con posibilidades de vivir en sociedad-. La transmisión de los mitos se hace de manera oral, por lo que la tradición se convierte en otro elemento social indispensable. El mito se exterioriza en el rito, elemento formal de integración y del que deriva la estructura política o de cargos que implican la participación en el resguardo de la cultura, la tradición y los valores comunes. (Más información)

Sobre Sak Tzevul:
Originalmente fundado en 1996, en Zinacantan Chiapas, por Damián Martínez, músico originario del mismo lugar, con la composición de canciones originales que incluyen la lengua tzotzil y el castellano, desde sus inicios hace una mezcla de la cultura maya tzotzil, con influencias postmodernas del rock y de la música clásica o académica, a lo largo de varios años, han incursionado en el proyecto, músicos del Estado de Chiapas, y también fusionado con músicos tradicionales tzotziles y tojolabales, de esta manera, ha recorrido la mayor parte de las comunidades originarias de Chiapas y de otros Estados de la Republica Mexicana, así mismo a tenido lugar y participación en importantes festivales y universidades a lo largo del País y Centro América.

Como es la tradición en las comunidades originarias de Mesoamerica, una forma de adquirir y transmitir el conocimiento es mediante la familia , y es el caso de Sak Tzevul. Los tres hermanos Martínez,(Damián ,Enrique y Palas) herederos de una tradición generacional de marimbistas y músicos populares de Zinacantan realizan esta producción.

Damián quien ha sido el líder de “Sak Tzevul”, es compositor, guitarrista y Vocalista, quien con sus pensamientos y sentimientos de reivindicación cultural, es acompañado por sus hermanos, Enrique en la batería quien desde los inicios de Sak Tzevul ha sido parte importante y ha aportado el ingrediente característico del sonido de Sak Tzevul, Palas en el bajo eléctrico y su primo Juan Pérez en los tambores tradicionales y percusiónes, los mas jóvenes dentro del proyecto y también originarios de Zinacantan; quienes han sido influenciados por los primeros trabajos publicados de Sak Tzevul y testigos de la evolución de este proyecto, integrándose a el no solo para aprender sino para enriquecerlo.

Además participa en este disco directamente Don Chepe Pérez, padre de Juan y también tío de los hermanos Martinez, junto con su grupo de música Tradicional de Zinacantan (Vabajometik ta Sotz’ leb),; quien a su vez ha guiado y mostrado el camino de la música tradicional no solo para el proyecto Sak Tzevul, sino para todos los jóvenes de Zinacantan,

Para propiciar la interculturalidad y trabajando de forma permanente, participan también procedentes del sur de Japón: la Violinista de música clásica Rie Watanabe, quien con su experiencia en orquestas de todo el mundo y por su interés en aprender y transcribir la música tradicional se ha incorporado a la vida cotidiana de Zinacantan.

Junto con Kaori Nishii, Trombonista y Ocarinista, quien con su experiencia no solo en música tradicional Japonesa si no en música originaria de Latinoamérica, han contribuido a fortalecer y profundizar una perspectiva seria en la música de Sak Tzevul.

Hoy en día, a 13 años de caminar, hemos reunido en este trabajo lo más significativo que consideramos lleva las voces y cantos de quienes han compartido su corazón y sabiduría, por esto mismo queremos que los sonidos y lenguas que se entretejen aquí como: Tzotzil, Tzeltal, Tojolabal, Castellano y Japonés sean una ofrenda para nuestro pueblo Zinacantan, y también un regalo para el mundo.

“Un canto florido del espíritu de la tierra…”.
 Sak Tzevul 2009

Los puedes contactar a través de:

01 [967] 678 91 19
San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
01 [961] 488 00 42
Zinacantan, Chiapas.
saktzevul@hotmail.com

Muk' Ta Sotz':


Bolomchon:


Bolomchon reloaded (mp4)

miércoles, 10 de marzo de 2010

UNA IMAGEN Y UN CAFÉ

Por MAXIMILIANO ANDRÉS ZAPATA ICART*

Anoche, de madrugada mientras caminaba, no pude detenerme. Creo que no hubiera empezado este escrito, a manera de crónica, si aquel suceso no me hubiese afectado. Andar solo y de noche suele ayudarme a meditar ciertas cosas, como por ejemplo, la ausencia de la intención de meditar, y la experiencia del silencio como la prueba más suave del sonido.


Pero la noche de anoche no fue el caso, lástima.

¿Quién puede negar a Borges a Girondo o Madariaga como auténtica literatura argentina? ¿Importa la técnica, el lenguaje, sus influencias, o lo que pintan, si pintan; o lo que dicen, si dicen o simplemente al mundo o lugar al que nos remontan, por ejemplo, compositores como López Buchardo y Aguirre?...

¿Y Yupanqui?

Pero esta madrugada no detuve mi paso, aunque por alguna estúpida razón me pese, anoche, por la madrugada, no me importó parar mi marcha, levantar la mirada, acariciarla con la vista y por qué no emocionarme y respirar agitado, mientras ella va terminando el transcurso hasta su clímax. Tuve mala suerte de que no lloviera. Si así hubiera sido hoy no debería, seguramente, estar escribiendo este pensamiento a manera de crónica, pues tendría una más que justificada razón para explicarme y convencerme de que por aquellas horas nocturnas era imposible pararse en la calle, puesto que había un diluvio torrencial con viento de trescientos Km por hora con peligro de tornado y encima, para colmo, no es cuestión de arruinar los zapatos nuevos que casualmente, estrenaba y que , además, son importados. Pero el tiempo de ese tiempo no fue el caso, lástima. Si tan solo supiese por qué me duele tanto…va!, un poco, poquito…casi nada.

¿Qué conozco de historia? ¿De qué historia?... ¿Del arte?, ¿Del pensamiento?, ¿De Europa?--No!, ¡de historia latinoamericana! - Ah! La verdad debo confesar: de esa historia no escrita conocemos poco.

Yo sé, sin embargo, que el himno latinoamericano no es nuestro, por ejemplo.

¿Qué es verdaderamente lo que nos cuestionan las versiones del himno argentino de Lito Vitale-Jairo?...Y la de Charly García?

La pregunta que subyace es inevitable, y refiere particularmente al concepto de sitio, de lugar: ¿Dónde estamos?

Claro, transitamos ahora, según mis cálculos, la quinta parte o sección de este artículo y no sabemos a dónde nos dirigimos; no importa. Ya encontraremos un curso, cualquiera, y con eso nos conformaremos. Por lo pronto démosle chance al azar y dejemos de citar a Cage.
Creo que ahora es tiempo de indagar acerca del discurso musical de un compositor como Rossini… ¡Eureka!, he llegado a una obvia observación. Luego de analizar y escuchar algunos rasgos distintivos de su estilo, por ejemplo en muchas de sus oberturas, he bebido el cáliz de mi conclusión ya anticipada.

¿Qué conocemos de historia latinoamericana? Poco, bastante poco y lo siento mucho…de verdad. Sólo sé, en este momento más que nunca, el por qué nos cuesta cantar o, mejor dicho, entonar el himno latinoamericano, el por qué “nuestro” himno no es nuestro himno, el por qué de las culturas negadas que subyacen desorbitadas “navegando por estos planetas del sur”.

Pero mi actitud de anoche tal vez pueda explicarla como un escape, evasión a la tradición que nuestros abuelos y/o padres nos enseñaron de pequeños. Igualmente camino dudando, no como anoche sino con la mente, y me cuestiono la idea de símbolo.

No sabemos dónde estamos, de dónde provenimos, de dónde y por qué se filtra tanto bombardeo de información que nos enceguece y que-como decía antes- nos veda la posibilidad de sabernos en algún sitio; en nuestro lugar.
Este problema responde a una especie de epidemia, y la simbología en nuestras regiones no coopera para opacar este problema, pues carece de sustento y ( ¿por qué no?) de coherencia.

Realmente: ¿Tenemos nuestro país? ¿Es relevante lo simbólico?

Según mi cálculo estamos entrando en la octava sección o parte de esta prosa y aún, sin proponérmelo, sigo citando a John Cage…

Esos pasos nocturnos han dejado aquí sus frutos; mi vista no se alzó, y mis piernas siguieron su curso. El policía, desganado más que cansado, en menos de siete segundos cumplió su tarea. De reojo lo comprobé. Es así que hoy domingo por la tarde, escribo y declaro que la Bandera Nacional está flameando sola, a lo alto en un cuartel cualquiera, desde la madrugada a la mañana, hora que caminaba de vuelta buscando silencio, una noche que ya no era noche, un lugar, tu lugar, mi lugar.


*Compositor argentino, nacido en Paraná. Entre Ríos. Licenciado en Composición Musical, por la Universidad Nacional del Litoral. Santa Fe. Argentina